2001: Una Odisea del Espacio | La desconexión de HAL

Fotogramas Dorados VII

Misión a Júpiter – Año 2001, el Discovery 1 se dirige al planeta más grande del Sistema Solar con una tripulación de cinco personas, de las que solo dos están en estado de vigilia: Dave Bowman (Keir Dullea) y Frank Poole (Gary Lockwood). No están solos pues les acompaña un inteligente superordenador llamado HAL 9000, encargado de regir la nave..

Nos ocupa la tercera parte de la inclasificable obra de Stanley Kubrick ’2001: Una Odisea del Espacio’, realizada en 1968 sobre el guión de Arthur C. Clarke, el cual desarrolló un relato escrito en 1948 (‘El centinela’) para su elaboración junto al director neoyorquino.

Lo cierto es que, como vemos en el transcurso del film, la misión a Júpiter está envuelta en un halo de misterio y secretismo, lo que hace que los acontecimientos se precipiten ante la dualidad hombre-maquina de la tripulación del Discovery 1. No pretendemos desvelar la trama, para aquellos que no hayan disfrutado aún de la película, por lo que solo detallaremos la escena en cuestión.

La desconexión (o muerte) de HAL 9000 refleja la resolución de una lucha hombre-maquina, en la que los papeles se han intercambiado llegados un cierto punto:

HAL: – En las últimas semanas me he preguntado si ustedes no tendrían dudas acerca de la misión.

Dave: – ¿Qué quieres decir?

HAL: – No es fácil de concretar. Quizás no haga más que expresar mis propias preocupaciones [..] Nunca me he librado completamente de la sospecha de que hay cosas muy extrañas en esta misión [...] El caso es que nadie podía ignorar las extrañas historias que circulaban por allá antes de que partiéramos. Rumores de que se habían hecho ciertas excavaciones en la Luna.

HAL

Es aquí donde la máquina actúa como un humano, y el humano queda impasible y sin cuestionarse los porqués de la misión que llevan a cabo, como una verdadera máquina; es aquí, cuando comienza la disputa entre las dos entidades ‘inteligentes’.

Las desavenencias y controversias entre ambos llevarán a desarrollar una contienda que obligará a Dave a prescindir de HAL, desconectándolo y matándolo. Una muerte que será lenta, psicológicamente impactante y anecdóticamente rítmica, y es que el supercomputador en su agonía entonará la letra de ‘Daisy Bell‘ (primera canción reproducida por un ordenador en los años 50).

Conforme Dave va desconectando sectores de la memoria del ordenador, HAL va retrocediendo a una supuesta infancia, y adoptando un comportamiento más humano si cabe, llegando incluso a suplicar buscando la compasión del astronauta. Al final su voz se quiebra y calla, dejando solo a Dave y estremecido al espectador.

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