Armonías de Werckmeister | Prólogo

Fotogramas Dorados IX

De nuevo, tras la entrega de ‘Anticristo‘ (von Trier, 2009), tenemos un prólogo en la sección de Fotogramas Dorados, tratándose en esta ocasión de una de las obras maestras del filosófico director húngaro Béla Tarr.

La cinta en cuestión no es otra que ‘Armonías de Werckmeister‘ (2000), un film con muchas lecturas y matices que se sustenta en la profunda reflexión sobre cómo se engendra la violencia a fin de combatir el simple deseo de alcanzar una vida social estable. Su magnífica BSO (Mihály Vig), la excelsa fotografía y el inconfundible estilo de Tarr, son argumentos más que suficientes para disfrutar de esta poética e hipnótica cinta; de las mejores de los últimos años para un servidor.

La escena que nos ocupa sirve, como hemos señalado, de prólogo al film, y constituye el plano secuencia más largo de todo el metraje, algo destacable si tenemos en cuenta el sutil y sosegado estilo del director. En ella se nos muestra como el joven protagonista János Valushka (interpretado por Lars Rudolph) dirige a los ebrios parroquianos de una taberna en la representación del armonioso baile que dibuja el planeta Tierra en conjunto con el Sol y la Luna, llegando al misterioso culmen que supone el eclipse entre ellos.

Armonias de Werckmeister

La evocadora música de Mihály Vig (concretamente, el tema ‘Valuska‘) ejerce como pilar fundamental a la hora de transmitir el tono y la sensibilidad adecuada, factores esenciales en todo el cine de Tarr; y es en esta ocasión la que nos guía en la comprensión de la pequeñez humana, la grandeza y omnipotencia de la naturaleza, y el orden esencial que rige el universo.

“Y luego… completo silencio. Todo lo que vive está quieto. ¿Las colinas se irán apagando? ¿El cielo caerá sobre nosotros? ¿La tierra se abrirá bajo nuestros pies? No sabemos, un eclipse total nos ha encontrado por casualidad. Pero no necesitamos temerlo, esto no es el final. Ya que, a través de la esfera encendida del Sol, lentamente, la Luna nada alejándose. Y el Sol estalla de nuevo hacia fuera, y hacia la Tierra, despacio, viene luz otra vez. Y el calor inunda la Tierra. Una emoción profunda se apodera de cada uno de nosotros. Hemos escapado del peso de la oscuridad.”

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