Cineclub | ‘Sombras en el paraíso’ (1986)

La eterna esperanza del proletariado

Finlandia, 1986. Título original: Varjoja Paratiisissa. Director: Aki Kaurismäki. Guión: Aki KaurismäkiFotografía: Timo Salminen. Música: Albert Collins, Guty Cárdenas, John Lee Hooker, Harri Marstio. Reparto: Matti Pellonpää, Kati Outinen, Sakari Kuosmanen, Esko Nikkari, Kylli Köngäs, Pekka Laiho, Jukka-Pekka Palo, Svante Korkiakoski, Mari Rantasila. Productora: Villealfa Filmproduction Oy.


Nikander (Pellonpää) es conductor de camión de la basura, Ilona (Outinen) es cajera en un supermercado; una herida en la muñeca de Nikander da pie a que ambos se enamoren y su historia servirá de trama al film, el más ‘romántico’ de la Trilogía del proletariado de Aki Kaurismäki.

Un día cualquiera de trabajo en la vida de Nikander se convierte en un rayo de esperanza. Su compañero en el camión tiene un proyecto: independizarse y crear su propia empresa de recogida de basuras, y cuenta con el protagonista para esta vía de escape hacía una realidad mejor. Ese mismo día el compañero muere de un ataque al corazón, truncando así la motivación de Nikander que se ve de nuevo abocado a la decadente rutina. Por la noche acaba en la comisaría tras desahogar su frustración en un altercado en un bar. Al día siguiente, en los calabozos, conocerá al que será su nuevo compañero de trabajo tras ofrecerle el puesto, y que también supondrá un apoyo en su vida diaria.

Días más tarde, se atreve a dar el paso de invitar a Ilona a salir. Una cita que no acabará del todo bien, con Nikander cenando solo en casa a la luz de las velas que había preparado para su acompañante. El siguiente será otro día con un acontecimiento que remueva sus vidas, Ilona es despedida por la mala situación que atraviesa el supermercado, y ésta enfadada roba la caja con la recaudación de la jornada. Ya a estas alturas nos damos cuenta de que las sombras del título del film van envolviendo todo lo que sucede en el mismo, todo está oscuro, no hay salida sin baches; cuando se cierran las puertas no se abren otras, no hay esperanza más que la decadencia redundante.

Tras el robo, Ilona busca apoyo en Nikander y juntos emprenden una huida por distintos emplazamientos: la casa del compañero, un hotel, la playa. Un camino con altibajos en la pareja, distancias entre ellos que se hacen más largas y más cortas por momentos, siempre con la música (ya sea interpretada por un pianista en el hotel o en la radio portátil) como conductora de la historia, y es que las melodías y las letras de las canciones siempre tienen algo que decir en las películas de Kaurismäki.

Sombras en el paraiso 02

“Todo lo que siempre me diste fue dolor y penas pero estoy bien, puedo ocultar mi dolor. No dejaré a la gente saberlo, ya que si me abandonas mi corazón llorará, y no debo mostrarlo” - Esto suena en la radio mientras los protagonistas mirán pensativos al mar, y acaban besándose en la arena.

Al final deciden devolver el dinero, acción que sirve para que Ilona se libre de la policía (pues acaba detenida), y se mude a vivir junto a Nikander. Los dos siguen huyendo el uno del otro, unidos pero distantes, nadie disipa las sombras de su presente y por tanto ninguno está plenamente satisfecho con el otro. Ilona encuentra trabajo en una tienda de ropa donde el encargado se muestra interesado por ella, su relación con Nikander se rompe, y esto llevará al protagonista a tocar fondo, el fondo más oscuro hasta ahora.

Finalmente, sentencia un cambio, algo en él se despierta. Ya no se conforma ni espera que las cosas ocurran sin más. Su pasividad ha terminado, y decide recuperar a Ilona. Para ello le propone huir a Tallin (Estonia), escapar de este mundo de sombras hacia algo mejor, o al menos diferente. La eterna esperanza del proletario, la infinita búsqueda de los perdedores.

“La vida de un hombre es tan corta. Ven rápido a mi, mi amor, mi vida. Tú me das todo. Deprisa, por favor, ven rápido a mi. Todo aquí es tuyo. Pero amiga, aunque pregunte, sé que todo es en vano. Incluso hasta te anhele día y noche, no corras hacia mi. No, porque también lo sabes: la vida solo nos traerá dolor.” – Sentencia la canción mientras en barco se aleja…

| Rafa Fleming★★★ |

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