Cineclub | ‘Tren de sombras’ (1997)

El motor de la moviola

España, 1997. Título original: Tren de sombras. Director: José Luis Guerín. Guión: José Luis Guerín. Música: Albert Bover. Fotografía: Tomás Pladevall. Reparto: Anne Céline Auche, Juliette Gautier, Ivon Orvain. Productora: Grup Cinema-Art/Films 59.


Jose Luis Guerín en 1997 realiza su tercer largometraje: ‘Tren de sombras‘. El cineasta español experimenta con la imagen construyendo una filmación doméstica, con la que, a través del montaje en una moviola, construye la historia del personaje. Gerard Fleury murió en extrañas circunstancias mientras grababa el paisaje en un lago, su última película familiar se encuentra deteriorada por el paso del tiempo, pero los recuerdos de la familia siguen vivos en la mansión de Le Thuit. 

El director es reconocido por tener un estilo muy personal, no realiza obras por encargo. Está en contra del mercado cinematográfico que da poder a la productora por encima del artista. Su cine está cargado de experimentación y una búsqueda constante de nuevas formas de expresión. Un estilo estrictamente formal que busca exprimir al máximo la imagen, generando poesía visual alejada del cine convencional de entretenimiento. Guerín obliga al espectador pasivo a reflexionar.

Tren de sombras 02

La película doméstica de Gerard Fleury se encuentra dañada por el paso del tiempo (se observan incluso los hongos). Guerín genera una película muda, con planos muy abiertos, movimientos de cámara en picado, carteles entre algunas escenas y una música que nos recuerda al cine clásico. Mas adelante, el director vuelve a la película doméstica, pero esta vez haciendo uso del montaje con una moviola; congelando la imagen, retrocediendo, acercándola, partiendo la pantalla y seleccionando escenas. De esta forma muestra la historia que se encuentra oculta en la filmación original. Pasamos del cine clásico al cine moderno, donde el montaje es una herramienta fundamental para expresar. 

Guerín muestra el lugar donde está ambientada la película doméstica en el presente, por medio de planos fijos se observan las calles de la ciudad hasta dar con la mansión, poco a poco el director se sumerge en la profundidad de la casa donde se aprecian los recuerdos de la familia. Entra la noche, los recuerdos parecen cobrar vida a través del movimiento de las sombras, las imágenes y la música. La película termina en un tiempo ficticio donde se reconstruye la película original mostrando algunos contra-planos y visualizando todo aquello que en ésta es más complicado de ver.

El realizador catalán hace un viaje por dos historias, la del cine (desde su forma clásica a su forma más moderna y experimental; mostrando todas sus características y herramientas) y la de la familia de Gerard Fleury, partiendo de la filmación doméstica reconstruye una historia sumergida en el fondo de la película. El uso del B/N y el color diferencia las distintas temporalidades. El director permite reflexionar sobre la importancia del cine capaz de revivir los fantasmas del pasado que quedaron registrados en la bobina. El tren avanza como el tiempo, pero el espacio y los recuerdos permanecen vivos, solo es necesaria la oscuridad y el proyector para hacer que vuelvan las sombras del pasado.

| Alejandro García★★★★ |

 

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